De correo, agendas e integración (25)

Bueno, una vez visto un poco más a fondo el asunto, empiezo a sospechar que el problema es más profundo y tiene que ver con una diferencia filosófica (sí, filosófica) respecto a cómo se supone que uno debe interactuar con el correo electrónico. Porque una cosa es clasificar y otra, muy distinta, es buscar.

Confieso que una funcionalidad que nunca he terminado de asimilar del todo en Gmail es la de «archivar» (archive). No porque no entienda qué hace —que después de algunos años uno esperaría que ya quedara claro— sino porque me parece que rompe con una intuición que para mí sigue siendo muy fuerte: la idea de que organizar información agrega información.

Para quien venga de clientes de correo más tradicionales, o incluso de sistemas de archivos, uno espera algo más o menos así:

Inbox → clasificar → mover → recuperar.

Es decir, el acto de mover un mensaje a una carpeta no es una operación estética ni cosmética; es una operación semántica en la que el mensaje adquiere contexto o se resalta. En cambio, la lógica de Gmail parece ser otra:

Inbox → quitar de la vista → confiar en que después aparecerá

y aquí aparece «archivar». Aunque, si uno lo piensa con cierta malicia, no archiva nada. El mensaje sigue existiendo, sigue indexado, sigue apareciendo en búsquedas y puede seguir teniendo etiquetas. Lo único que ocurrió fue que dejó de estar en la Inbox. No desapareció; perdió visibilidad y aquí es donde creo que está el choque. Cuando clasifico correos en carpetas, no solo estoy optimizando las búsquedas futuras. Estoy construyendo una representación externa del estado de mis asuntos.

Abrir el árbol de carpetas me dice cosas:

  • «Aquí hay muchos pendientes».
  • «Esta categoría lleva semanas sin movimiento».
  • «Este proyecto ya murió».
  • «Esto ya está cerrado».

La estructura comunica «algo» (y ese «algo» es información). En cambio, depender de la búsqueda implica que, para recuperar algo, debo formular una hipótesis.

  • ¿Cómo se llamaba?
  • ¿De quién venía?
  • ¿Qué palabra tenía?
  • ¿De qué año era?

Es curioso porque durante años se ha repetido mucho la idea de que «buscar es más barato que clasificar». Pero sospecho que eso sólo es cierto si uno considera el costo inmediato y no el acumulado ( o si se es dueño de un buscador). Clasificar cuesta una vez; buscar cuesta cada vez. Además, hay una diferencia que me parece importante: explorar carpetas es reconocimiento; buscar requiere recuerdo (¿o estoy equivocado?).

Quizá por eso nunca me terminó de convencer la idea de Inbox Zero basada únicamente en archivar, porque siento que convierte el correo en una especie de pozo perfectamente indexado pero semánticamente plano. Y sí, ya sé que alguien dirá que para eso están las etiquetas, pero entonces volvemos al origen del problema: ¿por qué, si las etiquetas terminan presentándose como carpetas, realmente seguimos hablando de etiquetas? ¿O simplemente estamos reinventando las carpetas, pero quitándoles el privilegio de contener?

Siguiente

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.