La actualización, debido a la detección de una vulnerabilidad, es sólo un parche de seguridad. Después de la actualización, un aviso apareció notificando el cambio.
Mientras desechaba la actualización, me di cuenta de que valdría la pena enterarme de qué trataba. Curioso que después de toda esta evolución de macOS, no haya forma de recuperar una notificación que se haya cerrado. Supongo que Apple consideró no complicarse mucho las cosas y, si bien agregó las notificaciones, simplemente las mantiene hasta que el usuario dé una señal de atención, aunque esta señal sea tan simple como cerrarlas cuando lleguen a estorbar. En Internet leo que mucha gente pregunta por esto. Dos mejoras significativas serían poder mover este «centro de notificaciones» a otra esquina de la pantalla y que la opción de borrado apareciera hasta que ya se haya detectado esa atención por parte del usuario.

«Golden Gate» parece que sufre también de la misma vulnerabilidad, pues un update de éste también está ya disponible.
Siguiente


