Inicié esta entrada hace unos diez meses y se quedó olvidada. Como suelo decir, «se quedó en el tintero«. Pensaba que podría ser el inicio de una serie de entradas dedicadas a una nueva especie de navegador, pero no, me temo que no es así. Hace un par de semanas empecé a recibir mensajes sobre la descontinuación de ChatGPT Atlas, que ya me había comenzado a agradar.
Descargué ChatGPT Atlas porque en un newsletter leí el encabezado de un artículo que comparaba a este navegador con otro orientado al uso de la IA (en un momento en el que aparecían «como champiñones en la llanura» en la escena de navegación de la WWW).
Aunque soy fan de Brave, decidí darle una oportunidad a ChatGPT Atlas. En aquel momento sólo estaba disponible para macOS y su instalación no era diferente a la de cualquier otra aplicación para macOS; todo a partir de una imagen de disco (de la que recuerdo que me gustó cómo se esmeraron en el aspecto estético).

La primera prueba que hice fue proporcionarle una imagen e indicarle que me ayudara a buscar una similar. La respuesta fue una serie de frases con las que pude realizar la búsqueda en Brave. Pese a tener que usar aquí dos herramientas, me gustaron los resultados obtenidos (pues ya había intentado hacerlo sin mucho éxito). Las frases indicadas no solo me ayudaron a obtener rápidamente lo que buscaba, sino también a encontrar otras similares y atractivas.
Después de esa experiencia, el uso de Atlas aumentó cada día, pero nunca reemplazó a Brave. Supongo que OpenAI debió notar algo así y finalmente decidió retirarlo. Su último día fue el 13 de agosto.
