Me encontraba en mi segundo semestre de la maestría cuando me tocó ver la Cray YMP de la UNAM. Mi profesor de «Análisis y Diseño de Sistemas» ocupaba un cargo directivo en la DGSCA de la UNAM, cargo que le mantenía activo y le dificultaba asistir a clase (creo que sólo lo vimos una o dos veces en ese semestre; un dichoso Gabriel… algo que no niego: sabía su materia, pero de nada sirve un profesor que sabe cuando este se ausenta†). En su lugar, enviaba a una consultora de PWC, muy atractiva y versada en el tema, María Teresa… algo. Al final del semestre, recuerdo, nos citaron en las oficinas del profesor titular de la DGSCA para, me parece recordar, recibir las calificaciones. Para variar, el profesor no estaba y Tere (como le llamábamos) nos atendió. Ella nos llevó a un lugar elevado desde donde pudimos observar a la dichosa Cray, que se veía chiquita al lado de otros cuatro o cinco mainframes1.
Ciertamente, esperaba algo más «apantallador» y no el grupito de cajitas que observé, pero inmediatamente localicé el gabinete circular de la Cray. Recuerdo que Tere nos platicaba que estaban muy interesados en la DGSCA para buscar proyectos que se ejecutaran en la Cray; me preguntó por mi proyecto de tesis, pero en aquel entonces estaba apenas en pañales. La vista del centro de cómputo me recordó varias críticas que había leído sobre la desproporción del edificio o del espacio destinado a albergar la Cray y el aparente capricho de un equipo de esta naturaleza, que parecía injustificado para una universidad como la UNAM.
En aquel entonces, todo apasionado de las ciencias de la computación difícilmente entendería las negativas o críticas a poder tener algo como un Cray en territorio nacional, pero el supercómputo y cómputo de alto rendimiento ya no son algo que podamos decir que esté reservado a una empresa dedicada enteramente a la construcción de estos equipos exclusivamente.
Coatlicue (2026)

En el post previo daba cuenta del anuncio de la dichosa Coatlicue, cuya sede estará en el Instituto Politécnico Nacional (IPN), Unidad Zacatenco. Un proyecto con una inversión de 6,000 millones de pesos, y cuya construcción comenzará en el segundo semestre de 2026. Según se anunció desde el año anterior, tendrá una capacidad de 314 petaflops con 14,480 GPU.
† Buscar en mis memorias mientras escribía esto, me hizo recordar lo que era el programa de Maestría en Ciencias en Informática de la UPIICSA de ese entonces y que veía como uno de sus principales atractivos (como lo fue en su momento la licenciatura): los profesores no eran sólo académicos, eran practicantes y profesionistas activos del campo que nos compartían mucho de lo que toma años adquirir y que no se encuentra en los libros.
Referencias
- «1991 Instalación de la supercomputadora Cray YMP«, UNAM, fotografías. Visitado: 2026.06.20. URL: https://www.historiadelcomputo.unam.mx/supercomputadora-cray-ymp/
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