Durante la primera mitad de la década de 1980, el mundo comenzaba a experimentar muchos nuevos ritmos. La música disco dejó a mucha gente con ganas de probar algo nuevo e inteligente, pero los resultados no fueron los esperados.
Los 80 iniciaron con un repunte de la música pop, con la aparición de muchos grupos infantiles, como Timbiriche y Parchís, y de grupos juveniles, como Los Chamos y Menudo (que, personalmente, no eran nada de mi agrado).
La primera mitad de esa década, especialmente en México, fue de un redescubrimiento de gran parte de lo que se perdió con la música disco y popular que imperó en los 70, así como de la censura gubernamental y de las «buenas conciencias» del país. Al inicio de la década, algunas estaciones comenzaron a incluir en sus transmisiones algo del rock and roll de los 50 y 60, del rock de los 70 y de algún otro género poco conocido. Generalmente, esas obras que hoy vemos como clásicas (muchas de ellas, baladas u obras de ritmo tranquilo; algunas, de composición elaborada y melodiosa, que justificaban algún ritmo acelerado o escandaloso).
Para mediados de la década de 1980, las regulaciones comenzaban a relajarse y algunas estaciones menos conservadoras incluían en su programación algo de la música escandalosa (por su ritmo o por su mensaje) que comenzaba a pulular por el mundo. Algunas buenas, pero las comercialmente exitosas eran meros engendros, reminiscencias de la época disco que negaban morirse y recurrían a composiciones que, por novedad, tenían una o dos semanas de éxito para luego ser olvidadas (para bien).
En la FM, digamos que Radio Amistad era una de esas estaciones conservadoras, pero que llegaba a transmitir algo bueno, lo mismo que Imagen, Stereo Cien y FM Stereo 102.5 (creo que tenía otro nombre). Eran de mis estaciones favoritas y en las que movía el receptor del radio.
Por esas épocas a mi papá le dio por escuchar jazz y al grupo de estaciones agregué Jazz FM 107-«punto algo». Por esta estación fue que supe de Shakatak.
y de Manhattan Transfer, por mencionar sólo algo de lo que descubrí.
