¡Ah... el amor!
“Por Qué Amamos”
¡Ah... el amor!
¡Ah... el amor!
Y como he venido escribiendo, no importa el porcentaje, es la intención.
Pues no, parece que no fue lo que me imaginé.
No importa el porcentaje, es la intención.
Cuando se obtiene algo a cambio de nada, hay algo mal.