El tema del comercio electrónico ha sido de mi interés desde hace tiempo1-4, pues me tocó vivir su nacimiento. Me tocó vivir la famosa «burbuja dot com» y ver como muchas fortunas se fueron a pique con ella. De todo esto ya hace tiempo, y pese a que tiene más de dos décadas1, los problemas básicos continuan presentes5, 6.
Tengo algunas entradas dedicadas el tema, desde el punto de vista de mi experiencia como usuario y consumidor (entrada, entrada). En esta era pandémica, creo que el único ganador (después de las farmacéuticas) son los negocios que supieron mover sus operaciones en línea rápidamente y que colocaron a su personal en casa. Estas dos cosas creo que difícilmente hubieran ocurrido de otra forma tan rápidamente. Se necesita de estas crisis para que la gente y el mundo adopten soluciones o respuestas que resultan radicales cuando se está en un burbuja de confort.
Pero esto no se da de la nada. Se requiere infraestructura, aplicaciones y una mentalidad apropiada. No puede esperarse que un negocio se pase al comercio electrónico de la noche a la mañana. Se necesita poder tener los recursos adecuados y aplicaciones que estén creadas acorde a los procesos de negocio de la empresa y legislación vigente. Pensar que se puede adquirir un «producto universal» y adaptarse a éste es un error. La empresa pasara a tener labores de adecuación y mantenimiento sobre ese producto como su razón de ser en lugar de vender. Similarmente, se requiere que el consumidor acepte y entienda la nueva dinámica comercial y que se le brinden los mecanismos ágiles para poder resolver dudas, problemas, cambios y adquisiciones en la misma forma y velocidad que implica un esquema de comercio electrónico. Muchas empresas o negocios que buscan moverse al comercio electrónico fracasan en este intento por que lo ven como un canal de ventas adicional al o a los tradicionales con que ya cuenta y trata al comercio electrónico de la misma forma (por ejemplo, buscando que el cliente o proveedor resuelva problemas por medios físicos, cuando el producto o servicio proporcionado se ha obtenido o proporcionado por medios electrónicos). Lo cual es una incongruencia.
Referencias
- Eduardo René Rodríguez Avila, «Comercio Electrónico I. Nacimiento y Desarrollo,» UPIICSA. Tecnología, Ciencia y Cultura; México, Año XI, Vol. IV, No. 31, Nueva época; enero-abril 2003, pp. 2-7. URL: https://www.researchgate.net/publication/266968004_Comercio_Electronico_I_Nacimiento_y_Desarrollo.
- ___________________, «Comercio Electrónico II. Factores de Exito y Fracaso,» UPIICSA. Tecnología, Ciencia y Cultura; México, Año XI, Vol. IV, No. 32, Nueva época; mayo-agosto 2003, pp. 18-24. URL: https://www.researchgate.net/publication/266968005_Comercio_Electronico_II_Factores_de_Exito_y_Fracaso.
- ___________________, «Comercio Electrónico III. Aspectos Tecnológicos,» UPIICSA. Tecnología, Ciencia y Cultura; México, Año XI, Vol. IV, No. 34, Nueva época; enero-abril 2004, pp. 18-27. URL: https://www.researchgate.net/publication/266968003_Comercio_Electronico_III_Aspectos_Tecnologicos.
- ___________________, «Formatos para el Intercambio Electrónico de Datos,»UPIICSA. Tecnología, Ciencia y Cultura; México, Año IX, Vol. IV, No. 25, Nueva época; enero-abril 2001, pp. 9-13. ISSN: 0187-6325. URL: https://www.researchgate.net/publication/266968085_Formatos_para_el_Intercambio_Electronico_de_Datos.
- Gabriela Chávez, «Entregas atoran al ecommerce,» Excelsior, sección Dinero, pág 14. Ciudad de México, 2012.11.06; visitado: 2019.08.20. URL: http://excelsior.com.mx/periodico/flip-dinero/06-11-2012/portada.pdf.
- __________________, «Se acelera el ecommerce,» Excelsior, sección Dinero, pág 14. Ciudad de México, 2012.11.07; visitado: 2019.08.20. URL: http://excelsior.com.mx/periodico/flip-dinero/07-11-2012/portada.pdf.

