En computación e informática es común escuchar los términos «funcionalidad» y «servicio» para referirse a «algo» que el computador, dispositivo, sistema operativo proporcionan directamente o a través de un programa o aplicación. Ya antes he escrito al respecto de algunos de estos términos (como mostrarán las ligas anteriores) pero éstas no incluyen nada al respecto de lo que es motivo de esta entrada en el blog.
Funcionalidad viene de función, una palabra que tiene varias acepciones que se refieren a la capacidad de obtener algo a partir de un proceso o acción que puede o no recibir una entrada, pero que al final se refiere al propósito de ese algo, el para qué sirve o existe.
Por su parte, la definición que Wikipedia nos devolverá primeramente sobre lo que es un servicio parte del enfoque económico señalando que es todo aquello (actividades esencialmente) que busca satisfacer las necesidades de un cliente. Esta definición permite ver claramente la distinción entre producto o servicio, términos que son manejados indistinta e indiscriminadamente en mucho sectores comerciales (por ejemplo en los bancos, donde se hace referencia a una tarjeta de crédito con ambos términos y sólo obtendremos un levantamiento de hombros al preguntar por algo que nos permita distinguir si se trata verdaderamente de un producto o un servicio).
Veamos el asunto de la capacidad de copiar y pegar texto en un editor o procesador de palabras. Claramente veremos que la capacidad de edición que uno de estos programas debe proveernos es poder tomar una cadena de caracteres ya escritos en éste para reproducirlos o moverlos a otra parte. Esta capacidad es parte del propósito básico o fundamental que un programa de esa naturaleza debe proveer, su razón de ser, su función.
¿Qué pasa cuando esta facilidad, esta funcionalidad, sale o es extendida de ese entorno? Hablamos ahora de «algo» que debe atender a algo más y potencialmente a varios «algo» más. Es decir, hablamos de un capacidad que implica el soporte dado por varias acciones para que la capacidad de copiar y pegar, con la debida transformación que requiera el contenido, pueda pasar de una aplicación o programa a otros. Estas acciones o actividades son a lo que la definición de servicio ya mencionado se refieren, siendo los clientes, los programas o aplicaciones que pueden hacer uso de éste. Así entonces vemos como una función pasa a extenderse como un servicio.


