El jueves todo se fue al caño. Mi portafolio terminó valiendo $ 1,006,448.27. Ninguna de mis órdenes de venta se operó. Muchos dirán que es el mejor momento para comprar dadas las bajas que marca el mercado pero tengo toda la lana atorada en mis devaluadas acciones.
Afortunadamente no vendí, si es que esto tiene un lado brillante. Tal vez desde este punto de vista no terminé en pérdidas, además de mantener un saldo positivo.

