Mucha gente se sorprende al saber que las Macs sirven para elaborar software, que se puede programar con ellas y desarrollar aplicaciones. Aunque tal afirmación pudiera parecer típica y exclusiva de quienes no son programadores (a.k.a usuarios) la verdad es que, en otro nivel, la idea de no considerar a las Mac como equipos para el desarrollo de software en general aún predomina.
Por supuesto, todo programador entenderá y sabrá que en términos generales, el desarrollar un sistema operativo y aplicaciones para un computador es algo obligado para poder hacer uso y sacar provecho de la máquina y sus fierros. Sin embargo, lo que fue su principal mercado y comunidad para las Mac, las ha estigmatizado desde hace tiempo haciéndolas ver como equipos especializados y adecuados para las cuestiones multimedia y las artes gráficas, que si bien ha disminuido, aún está vigente el estereotipo.
Su precio (en comparación a las PC) y su escasa participación en el mercado de cómputo (alrededor de un 7%) han hecho que sean equipos poco conocidos pero con fama. La facilidad de uso de su interfaz gráfica y la cantidad de aplicaciones que ha sido incluidas en sus sistemas operativos (MacOS y OS X) así como la escasa cantidad de programas (en comparación con el mercado que ha habido para las PC) quizás las han hecho poco atractivas para los desarrolladores de software (lo mismo que para los piratas informáticos), que además hizo por un tiempo que el software para las Mac fuese caro.
Poco a poco esta percepción ha venido cambiando y si bien aún es incipiente, en los últimos años hemos podido ver como la presencia de los equipos Mac ha aumentado y las aplicaciones para ellas también (al igual que la piratería de éstas). Gran parte del impulso fue dado con la creación de las Apple Store físicas en todo el mundo, así como la versión electrónica. Paralelamente, el éxito del iPod, iPhone e iPad, así como del iTunes Store (y las aplicaciones para estos dispositivos quellevó a Apple a la creación del Apple Store), por lo que la proliferación de aplicaciones y software de bajo costo para las Mac vio un boom en los relativamente años recientes.
Dentro de la comunidad de programadores es poco conocido que las herramientas de desarrolla para Mac son esencialmente gratuitas, a diferencia del modelo de negocio de las PC en el que uno debía forzosamente adquirirlas pero que ha venido cambiando gracias al software libre. Para muchos «gratis» o «libre» es sinónimo de «simple» y «sin respaldo» lo cual es sólo una mala percepción y un estereotipo. La realidad es que el software libre puede ser igual (y muchas veces mejor) que el de marca, y lo mismo pasa con su soporte (que puede ser más amplio en cuando a la posibilidad de obtener una respuesta más rápido y consultar una mucho más amplia base de conocimientos).

