Convergencias

Hoy me llamó Miriam. Me pedía le fuera a pagar el teléfono, ella aprovechó uno de estos ofrecimientos telefónicos y domicilió el pago de su recibo Telmex a su tarjeta de crédito. Le aseguraron que el cargo automático estaría para este mes y se olvidó del asunto. Hoy su negocio amaneció sin línea telefónica (lo que incluye el servicio de Internet). Me contó toda la historia. No puede evitar reirme y darle mis condolencias, aunque no pude zafarme de visitar el "autopago" de Telmex.

Una tarde en el Centro

Un viaje el Centro Histórico y el descubrimiento del mercado en que se ha convertido la Alameda Central.

Percepciones

Escuchando pasos y el susurrar de los cables electricos.