Otra experiencia sui generis que me ha ocurrido en este periodo ha sido la de un reclutador que insistía en entrevistarme por teléfono (¿quién usa estos días la línea telefónica, teniendo WhatsApp u otros servicios de videoconferencia?). En fin, llamaba desde Estados Unidos e insistía en hacer uso de la línea telefónica, por ser el medio oficial que su empresa le permitía utilizar con los candidatos y así grabar las llamadas por «cuestiones de calidad».
El reclutador me comentó que me «había concedido la llamada» (sic), pues había pasado mi currículum vitae junto con el job description en ChatGPT y este último le confirmó que yo era «un buen match» para este puesto. Parece que los días de los ATS están quedando atrás.
En fin, al terminar la entrevista, le pregunté si podía decirme quién era el cliente o cuál era el proyecto, ya que el job description que me proporcionó era muy genérico (aunque era de dos hojas). El reclutador me indicó que el JD completo que manejaban internamente era un documento de nueve páginas, además de una guía (a modo de un workflow) que estaban usando para seleccionar a los candidatos con base en el CV o en respuestas a un cuestionario algo largo.

La verdad, esperaba que me dijera que eso era confidencial y que todavía no podía mencionarlo, pero no fue así. Lo curioso fue que los clientes eran ellos mismos y el proyecto consistía en el desarrollo (en palabras de este reclutador), de un «chatbot» para hacer lo mismo que él estaba haciendo.
Obviamente me llamó la atención la respuesta, no solo por la animosidad o franqueza con que lo hizo, sino también porque me parecía, como se dice coloquialmente, «darse un tiro en el pie». Este reclutador me estaba buscando para que me uniera a la compañía a la que pertenece, en el desarrollo de algo que podía quitarle el empleo. Bueno, la idea no me extraña ni es desconocida (no estoy muy seguro de si ya he escrito sobre el entrevistador de micro 1), ya he experimentado el ser entrevistado por una IA. Estuve tentado a titular este post «Crónica de un despido anunciado«, pero al final creo que es parte de esta serie.
Mucho se ha hablado de los riesgos que conlleva el uso de la tecnología de inteligencia artificial, hoy omnipresente, que permite crear aplicaciones capaces de sustituir a una persona. Muchos ya se han manifestado y se han puesto en contra de su adopción, como es el caso de la asociación de guionistas de Hollywood. No hace mucho se reportó un despido masivo en Amazon debido a que los puestos de trabajo fueron tomados por procesos agnéticos1, en los que se constató que las mismas personas que perdieron su empleo fueron las que ayudaron a entregar y validar el correcto funcionamiento de estas herramientas. En este mismo sentido, desde hace meses muchos vienen anunciando el fin de los trabajos de programación, pues modelos como Claude, ChatGPT, Gemini y Copilot son capaces de generar código. Muchos propagandistas hablan de desarrollar aplicaciones completas. Lo cierto es que hay un auge en el área por parte de gente que sepa desarrollar con esta tecnología.
Referencias
- «Los despidos en Amazon son sorprendentes. Ya lo hemos visto antes«, CNN, web. Publicado: 2026.01.31; visitado: 2026.03.20. URL: https://cnnespanol.cnn.com/2026/01/31/economia/analisis-despidos-amazon-asombrosos-trax.
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