La aventura de inicio de año me dejó con la inquietud sobre la velocidad de transferencia a los discos externos y, en general, sobre los respaldos. Algunas de las transferencias que estuve haciendo desde el disco que usé en ese momento tardaron demasiado.

El disco que usé en ese momento fue el LaCie Rugged que también uso para Time Machine y que tengo particionado precisamente para estas labores. Mientras que la partición para Time Machine se monta desde el arranque, la otra no (idealmente para no usarla a menos que sea necesario).
Aunque toda la unidad física está por igual expuesta a:
- fallas físicas del disco mecánico,
- sectores defectuosos,
- golpes mientras el disco está conectado,
- picos eléctricos,
- corrupción si se desconecta mal cuando sí está montada, y
- errores lógicos una vez que empieza a usarse.
Este esquema de uso bajo demanda permite una menor exposición a la corrupción lógica cotidiana, pues macOS no la lee ni la escribe; no hay:
- journaling activo,
- indexación (Spotlight), ni
- procesos tocando metadatos.
Por lo que podemos decir que por lo menos reducimos un poco el riesgo por:
- bugs del Finder,
- errores de apps,
- escrituras accidentales
- corrupción por apagados forzados mientras no esté montada.
Revisé lo que la M1 me reporta sobre USB y Thunderbolt.


Como podrá observarse, no se detecta ningún dispositivo Thunderbolt y las interfaces USB indican una conexión de 5 Gb/s. Ciertamente, ya había olvidado que aunque el Rugged cuenta con una interfaz USB-C que no da más de 5 Gb/s.
