
Este (imagen al lado) fue un regalo de Navidad que di, pero a la agraciada no le acomodó por el tamaño de las teclas. Así, me fue pasado.
Se trata del mini teclado inalámbrico Fosmon. Este tipo de teclados ya los había visto desde hace tiempo. Por su tamaño y el hecho de contar con un trackpad incorporado, se me hacen ideales y por algún tiempo estuve considerando algunos modelos de Rii y el Logitech K400 Plus. Si en algún momento me abstuve de adquirirlos, seguramente fue porque no tenían o no se indicaba que tuvieran soporte para macOS.
El pasado periodo decembrino pensé en regalar uno de ellos para su uso en un iPad y así obtener una opinión de primera mano. Esta entrada la he escrito usándolo y no ha sido una experiencia del todo placentera. El principal problema es el tamaño de las teclas, que queda magnificado por el diseño prácticamente plano, lo que dificulta mucho distinguir los rasgos de las teclas y orientarse en este. Aunque uno ya tenga práctica para escribir sin ver las teclas, aquí hay que hacer contacto visual forzozamente. Hay muchas reseñas en la internet que mencionan este problema..
El registro del teclado, me refiero al enlace que se hace por primera vez, es como cualquier otro. Se activa un asistente para identificar el tipo de teclado. Por el layout de este puede ser algo desconcertante en un inicio
Como se menciona en el video, definitivamente no está pensado para un trabajo de escritura pesado. Realmente, su utilidad reside en el tamaño (portabilidad) y como auxiliar en un limitado volumen de texto a introducir. Un aspecto ergonómico importante (y aquí puede ser donde tiene ventaja el diseño de los Rii), es la ubicación del trackpad. Al estar al lado, resulta muy difícil tomar el dispositivo de forma natural. Mientras que con la mano izquierda es posible tomar el teclado de forma que el pulgar se encargue del tecleo, no es así con la derecha. Simplemente uno no alcanza las teclas centrales. Uno debe colocar la mano derecha sobre el teclado y trabajar con el dedo índice. La tecla que reemplaza a las flechas tiene el problema de ser sólo una, lo que lleva a que se hagan movimientos no deseados.
Dos problemas más son la tecla para fijar las mayúsculas (que se presiona por error muy fácilmente al buscar la tecla A; y lo mismo ocurre con la Q y el tabulador) y el mecanismo de domo o cúpula metálica con el que parece estar fabricado (cansa y es ruidoso).
Entre los aspectos positivos, podemos mencionar que en el trackpad funciona hacer tap como equivalente a un clic, que haya botones adicionales del ratón en los bordes superiores laterales, que la respuesta del trackpad sea rápida y que cuente con retro iluminación. Las teclas funcionales se mapean muy bien con las definidas por macOS.
Así que la pregunta obligada y seria, ¿es de utilidad para ser usado con una computadora? Sólo para situaciones muy especiales u ocasionales, así como con un apuntador láser, que se usa cuando se necesita.
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