Toda la aventura del fin de semana resultó bastante productiva en varios aspectos y la registro para poder recordar varias cosas. Como es la política de este blog, su elaboración obedece a ayudarle a su autor a repetir acciones probadas y evitar investigarlas de nuevo (o repetir errores), y se comparte por si a alguien más le sirve (o lo encuentra interesante).
La experiencia resultó muy instructiva, y no deja de ser consumidora de tiempo, pero lo más importante es todo ese «detalle fino» que a uno le ahorra tiempo si lo hace bien o puede a uno fastidiarle si se equivoca o lo olvida.

Sobre el uso de una IA
A menos que uno se dedique a la instalación de computadoras o que de alguna manera cree frecuentemente usuarios en su equipo, el dar de alta una cuenta (i.e. crear un usuario) puede ser algo que haga muy esporádicamente, quizás sólo cuando uno cambia de computadora (y si para ello no se recurre a algún «asistente» que le ayude a migrar el contenido del viejo al nuevo equipo). La última vez que compré un nuevo equipo fue con la M1 que ha sido objeto de estas dos últimas entradas en esta serie (eso fue hace cinco años). En su antecesora, mi vieja MBP que adquirí en el 2012, sólo llegué a dar de alta tres cuentas (repitiendo dos de ellas una o dos veces) en los 14 años que la he usado. Las distintas versiones del sistema operativo que han pasado por ambas se han encargado de ir llevando las cuentas de usuario con ellas (y que no dudo es una de las razones de estructuras de archivos viejas, «cascajo» y algunos problemas).
Recientemente debí crear un usuario en la M1, pero sólo para labores profesionales, y terminar de configurarla llevo algunos días (y eso que no migré nada a ella). Una labor que no se hace todos los días. La vez anterior fue en un equipo con «Big Sur«, cuando Biointellisense me proporcionó una MBP de 16″.
Bueno, el punto es que no es algo que uno haga todos los días. Por ello, es normal que surjan muchas dudas, temores e incertidumbre, y contar con la asistencia de una IA puede ser útil y ayudar a disminuir riesgos. Como se comentó en la entrada previa, se planteó la actividad a ChatGPT para que este fungiera como asistente encargado de cuidar las acciones y de mantenerse al tanto de las restricciones de espacio de almacenamiento.
Sobre el espacio en disco
Aunque esperaba que esto me liberara más de 200 GB, terminé liberando sólo alrededor de 100 GB. La liberación de espacio en disco no es inmediata. macOS se encarga de administrar el espacio y se toma su tiempo para reclamar el espacio liberado, no importa si se ha hecho borrando el contenido de la papelera o borrando desde la terminal (que uno supondría que es más inmediato). Uno debe dar tiempo para que el espacio liberado sea consolidado. El reinicio del equipo, de cuando en cuando, puede ayudar, ya que procesos o software que uno pudiera ir parando, desligando o borrando pueden no ser suficiente y queden estructuras en el medio de almacenamiento que aún son referenciadas y no pueden ser recolectadas.
De la desinstalación de aplicaciones o el paro de servicios.
Aproveché la ocasión para eliminar algunas aplicaciones que ya no estaba usando (aplicaciones que tenía instaladas tanto localmente— para el usuario objeto de esta reinstalación —o a nivel sistema). Aunque usé para esto tanto el desinstalador Appcleaner como el desinstalador de las herramientas de Parallels (Appcleaner llega a identificar más archivos y puede ser útil «el punto de vista» de las dos aplicaciones), tengo mis dudas sobre si todo lo que pudiera haber sido dejado en /Library se habrá eliminado. Algunas aplicaciones dejan cosas en otros archivos de configuración que deben ser purgados manualmente (por ejemplo, VMware me dejó algo por ahí que aún coloca el path a la aplicación en la variable de ambiente PATH).
Importante también, después de eliminar alguna aplicación o para un servicio como lo son los de almacenamiento en la nube, el reiniciar el equipo. El sólo desvincular o detener el servicio puede dejar algunas cosas aún activas. Incluso el salirse de la cuenta/suario) y volver a entrar puede no ser suficiente. Un reinicio puede ser más efectivo en términos de que se eliminen servicios de arranque (por lo que también es recomendable asomarse a Settings > Login Items y hacer lo propio
De la importancia de contar con servicios de nube
Sin embargo, hubo algo interesante que surgió en todo este proceso. El hacer uso de los servicios de nube no sólo ayuda con el tema del espacio en disco y seguridad, sino que puede ayudar mucho en estas migraciones (y tal es el caso que para la próxima ocasión yo ya no voy a recurrir a un respaldo o migrar mi cuenta de usuario). Voy a crearla desde cero, y así evitaré arrastrar estructuras de archivos heredadas por compatibilidad o migraciones y basura dejada por aplicaciones o funcionalidad ya no presente. Esto último ha sido el mayor y mejor aprendizaje de todo esto. Resulta que:
- Hacer uso de iCloud ayuda a fijar, de golpe, el disco (drive) en la nube (espacio de almacenamiento de todo aquello en
DocumentsyDesktop), correo, contactos, calendarios, configuraciones de Safari, recordatorios, mensajes, notas, cartera, portafolio de acciones, elementos de Freeform, fotos, Home, Keychain y Siri. Por supuesto, todo esto sujeto a una previa configuración de uso. La verdad es que todo esto no sólo ahorra espacio en el disco de la computadora, también ahorra tiempo en estas situaciones. Y, hay también algunos detalles finos más, como son las firmas (signatures) que uno haya creado en el correo (usando Mail de macOS) y firmas en Preview. - Yo también había venido usando OneDrive y Google Drive (con 2 cuentas) y sólo tuve que restaurar el acceso a estos para «recuperar» los archivos.
- Muchos de mis archivos de desarrollo (proyectos y programas) los tengo en «repositorios de código» como GitHub y GitLab. Aunque he creado un respaldo de estos, lo más seguro es que vuelva a clonar el repositorio para continuar con el trabajo. Para aquello que residía únicamente en mi computador, al final, tengo el respaldo.
Lo que antes era una labor de varios días (hacer respaldos para luego crear el usuario, empezar a configurar y recuperarlos), hoy puedo hacerlo en un par de horas y sin necesidad de contar con un equipo anterior (lo que me da mayor seguridad ante eventos de pérdida de mi equipo por alguna falla, robo, accidente o desastre).
Por el momento, lo único que resta es recuperar mis archivos de música (respaldados). El servicio de música de Apple aún es independiente de todo lo que cubre iCloud (mencionado en el primer punto).
De lo que aún hay que tener cuidado
Finalmente los puntos finos que no quedan cubiertos por todo lo ya mencionado:
- Ciertas configuraciones, temas o perfiles (como es el caso de la definición de configuraciones de Terminal hay que recuperarlas y trasladarlas manualmente.
- En términos de aplicaciones, si bien uno puede instalarlas para un usuario (en el
~/Applicationsde ese usuario), ya he notado que hay algunas que, pese a todo, puede ser mejor instalarlas en/Applications. Yo había instalado Conda y VS Code, por mencionar un par de ellas, para mi usuario de uso cotidiano, pero la creación del usuario para mi empleo, me llevó a moverlos.
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