Continúo con mi argumentación del porqué considero que el obradorato fue una mierda de sexenio.

Política Social: Clientelismo Electoral Disfrazado de Bienestar
El gobierno de López Obrador extendió los programas sociales y presumió haber disminuido la pobreza sólo porque los criterios establecidos consideraban el ingreso por hogar como uno de los factores en su clasificación. Al modificar el ingreso (aparentemente sin importar la fuente), en este caso por el dinero entregado como «apoyos», dicho criterio de clasificación «considero» que el ingreso por familias había aumentado, dando la falsa ilusión de haber eliminado rezagos económicos. Técnicamente podemos decir que así fue, pero es un criterio infantil («te doy dinero y así dices que ya no estás pobre» 🙄). Cualquier persona con sentido común que se considera en la pobreza y quiere salir de ella, espera que se le den oportunidades de empleo o la mejora de su comunidad… al menos un plan (no expectativas) de cómo se darán en forma realista.
López Obrador no logró reducir la pobreza de manera estructural (y considerando el desmantelamiento de programas establecidos por anteriores administraciones, como el Seguro Popular, y la destrucción de los servicios de salud estatales, en realidad la aumentó), sólo consiguió que la gente obtuviera por un momento recursos económicos sin la necesidad de levantar la mano, sin la necesidad de ir a la esquina y mendigar por algunas monedas.
Las transferencias de dinero directas (disfrazadas de «apoyos» y «becas») sólo han servido más como herramientas de control electoral que como estrategias de desarrollo. El mismo López Obrador se pavoneaba y presumía desvergonzadamente de dichas acciones.
Así, el obradorato se caracterizará por no haber generado empleo ni oportunidades reales para los beneficiarios de los programas sociales ni para la población en general. En lugar de ello, en éste se promovió una cultura de dependencia del Estado, desincentivando la inversión en educación y empleo productivo. La cultura mexicana llevada a su esencia: la mediocridad.
