Este año, con la renovación que Microsoft hizo a su… ¿producto? ¿Podríamos llamarlo plataforma?… bueno, a su cosa ésta que todos conocemos por Microsoft Teams, he notado algunas iniciativas de éste por dar a conocer las nuevas funcionalidades de la herramienta a los usuarios (algo que antes no había notado). Así, no hace mucho asistí a un webinar al respecto. La verdad es difícil recordar tanta cosa que uno puede hacer o ya no hacer (si alguno vez uno lo hizo) pero considero que es un buen esfuerzo para que se saque el mejor provecho de la herramienta.
El día en que redacto esto me encontraba preparando la clase de ese día (Informática Forense) y mientras anotaba un recordatorio de un punto a ver ese día, pensaba si debería incluirlo en la presentación de diapositivas que ya tenía preparada o si debería preparar una nueva (para lo que veía no tendría tiempo suficiente). Pensar en sólo mencionarlo (verlo únicamente en forma verbal) no me agradaba.

Alrededor de todo esto pensé entonces si habría una forma de tener un pizarrón. Gugleando un poco uno de los primeros resultados me llevó a un video (ya viejo, de hecho… y varios comentarios señalaban haber deseado saber de esto desde hace años, reforzando lo que señalo al inicio del post) que mostraba como usar una app de nombre Whiteboard. Se veía bien la cosa.
Hice un meeting instantáneo sólo para mí y decidí probarlo compartiéndome a mi mismo la pantalla (suena raro 😀). En la pequeña ventana flotante (o barra de controles) que siempre aparece al compartir la pantalla me topé con el ícono de una estilográfica etiquetada «Annotate«, que aunque no era lo que debía hacer según el video mencionado, le di clic. Una barra de herramientas apareció con instrumentos para anotar y señalar en la pantalla. No era lo que buscaba, pero me di un tiempo más para explorarlo pues resultaba interesante y resultó muy útil el conocimiento obtenido sobre las posibilidades de la subutilizada aplicación Teams.
La verdad es un universo de cosas las que se pueden hacer con el dichoso Teams y la verdad es que la mayoría los subutiliza. Esto ocurre, creo yo, por dos cosas: a) la mayoría de nosotros no nos damos el tiempo de explorar estos productos (de hecho es un fastidio el que con la actual y acelerada dinámica de vida, uno deba aprender «al vuelo», «the hard way«, a usar las todas estas herramientas), nuestro primer error; y b) (nuestro segundo error) es el volveros dependientes de èstas (sí, lo sé, es paradójico pero así es; uno queda a expensas de los caprichos de Microsoft). No hace mucho yo exploraba los formularios que uno puede hacer en el Teams. Hoy ya he creado varios sobre los que he empezado a basar mi quehacer docente. ¿Qué pasará cuando Microsoft decida que no gana lo suficiente con la herramienta y decida terminarla?
