De aduanas y devoluciones

En el transcurso de los dos últimos meses he recibido la devolución de cuotas o impuestos de importación de varias compras que he hecho en Amazon. Algunas compras de hasta hace un año atrás. Considerando que es dinero que uno ve como parte del gasto de dicha compra, la devolución de esto cae bien al final, sin importar cuánto pudiera tardarse en obtenerse.

Estas devoluciones me hicieron recordar una nota que leí hace unos 40 años en el libro «Cosmos» de Carl Sagan. La nota al pie de página hablaba de una importante devolución de impuestos que se hizo cuando el Pioneer Venus dejó la tierra y la oficina de aduanas procedió a devolver USD $12,000 al considerar que un diamante usado en el vehículo dejaba de tener usos comerciales en el planeta. Esa nota siempre la he tenido presente en cuanto a buenas prácticas y honestidad se refiere.

En lo que respecta a las aduanas mexicanas, mi opinión siempre ha sido otra. Primero como usuario de éstas por compras hechas en el extranjero y luego por conocimiento de primera mano de persona que en ellas laboraron.

Lo cierto es que en los 30 años de tener que interactuar con esta autoridad jamás he sabido ni recibido una de estas devoluciones. Hasta ahora que comprando a través de Amazon, he recibido importantes devoluciones por conceptos de tarifas de importación. Tengo la impresión que esto es más por el lado de las aduanas americanas que las mexicanas. Creo también, que esta percepción de deshonestidad es la que motivó a Lopez Obrador a ceder control de las aduanas a la milicia, pero ese es otro tema.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.