De la cafeína y otros despertares (3)

Como escribía hace tiempo (post, post), me gusta el café por su sabor y no tanto por la supuesta capacidad que tiene para tenerlo a uno despierto. Yo ya de hecho lo rechazo en las cuestiones sociales porque si el asunto o evento es aburrido con el café terminaría durmiéndome. Yo ya me he hecho a la idea de tomar café para calmarme, no para activarme.

Aún no me queda claro si el efecto soporífero del café que experimento es por que he estado tan prolongado a la cafeína por tanto tiempo, que mi organismo ha reaccionado a la defensiva o si es el calor de la bebida la que induce el sueño. He hecho mis pruebas con té, por ejemplo, pero no he tengo resultados concluyentes aún.

Limpiando mi equipo de los n-mil PDF que he descargado en los últimos 5 años, me topé con uno que cité en esta serie de posts hace tiempo1. Lo que me trajo a la memoria esta serie de entradas y el tema.

Algo que he notado, eso sí, es que pequeñas cantidades (100 a 200 ml de alguna bebida como sidra, vodka o cerveza… alguna bebida con alcohol pa’ pronto) me mantiene más alerta que lo que un café podría lograr.

Referencias

  1. R. J. Salín-Pascual, A. V. Castaño-Meneses, M. Valencia-Flores; «Hipersomnia relacionada con un exceso de cafeína: estudio de un caso«, Vigilia-Sueno, volumen 12, número 2, julio 2006; págs. 118-122. URL: http://www.elsevier.es/es-revista-vigilia-sueno-270-articulo-hipersomnia-relacionada-con-un-exceso-13099483.

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