Creo que la primera vez que leí o supe de la frase «el estado del arte» (state of the art, en inglés), si mal no recuerdo… fue leyendo una revista del IEEE. Después de eso, la llegué a encontrar con cierta regularidad en este tipo de publicaciones, así como a escucharla en el ámbito académico, pero siempre fue para mí un grupo de palabras extrañas y distantes. Aunque en mi ámbito profesional se hablaba mucho de «tecnología de vanguardia», lo cierto era que trabajábamos con tecnología que por lo menos tenía cinco años de haber salido al mercado. Comercialmente hablando, y más en países en vías de desarrollo (o del «tercer Mundo»), es muy difícil encontrar a empresas trabajando con el «state of the art«. Las que más se acercan a trabajar con aquello que están la frontera del desarrollo tecnológico (no del conocimiento) es a quienes se les llama «early adopters.» State of the art, es algo que está en la frontera del conocimiento y habilidades humanas.
De unos años para acá, la frase se ha vuelto muy recurrente en mi entorno académico y profesional…., más en el académico. Personalmente, esta frase se me ha hecho siempre demasiado pretensiosa y muy específica. Yo siempre he preferido emplear (aunque conceptualmente no son equivalentes, estoy consciente de ello) los términos «problemática» y «marco teórico» (o «marco de referencia») porque me parecen más apropiados a las situaciones más mundanas que uno vive en el día con día. State of the art se lo concedo sólo a trabajos de investigación avanzados, de frontera… en donde aún sólo son pocos los que entienden qué pasa.
La primera vez que uno se topa con ella suena algo extraña, pero es fácil intuir a qué se refiere. Sin embargo cabe aclarar el punto de forma precisa.
La Wikipedia presenta, tanto en inglés, como en español, dos artículos interesantes y complementarios al respecto, enfatizando que, como se supone, el término «estado del arte» resalta tanto el aspecto fronterizo del tema o conocimiento tratado, como el que es ejecutado bajo habilidades o conocimientos de «un artista» del área, de individuos con experiencia o habilidades excepcionales (no necesariamente innatas). No importa si se trata de un campo científico, hablamos de tal sutileza y destreza en la percepción o generación de conocimiento que algo estético evoca, como todo aquello que el arte nos provoca.
Curiosamente el artículo en español, menciona «en las tesis doctorales realizadas en ciencias, dicho capítulo se llama «Estado de la Ciencia» y en ingenierías en general «Estado del arte».» «Estado de la Ciencia» yo nunca lo he visto.
