Clasificación y etiquetación (2)

El pasado fin de semana, llevé a mi hijo a visitar el Museo de las Culturas del Mundo, ubicado en Moneda 3, Centro Histórico de la Ciudad de México.  Salíamos de la estación del metro Zócalo cuando Alan me preguntó por la dirección del museo. Me quedó dando vueltas en la cabeza como usábamos los números en las direcciones y toda la información que éstos nos proporcionan.

¿Qué pasaría si en lugar de números usáramos letras? Podría hacerse, y no estaríamos limitados a sólo 26 valores. Si hacemos lo mismo que el Excel, después de la «Z» seguiría «AA«, «AB«, etcétera. ¿Y si usáramos colores? También podría hacerse, pero antes deberíamos establecer cuál es su orden (quizás de acuerdo al espectro electromagnético).

Empleamos números pues éstos fueron inicialmente establecidos para contar, así como su orden o secuencia. No es que sean naturales ni más intuitivos, es que los aprendemos desde pequeños y así nos parece,pero son tan arbitrarios como los esquemas que menciono en el párrafo previo.

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