Continuando con este asunto. Tratándose de las tecnologías digitales, dada la facilidad de copiado y distribución, mismas que ayudan a mejorar las ganancias (disminuyendo costos de promoción, empacado, distribución y adquisición) aumentando el alcance y volumen de ventas es claro que es un arma de dos filos. Así como puede ayudarte, igual perjudicarte. Es como la seguridad es a la computadoras, campo en donde decimos «la única computadora segura es la que está apagada y desconectada»… y eso depende. Si uno quiere o necesitar hacer uso de un computador debe aceptar los riesgo y consecuencias.
Lo mismo aplica con el comercio electrónico, y como parte de éste tenemos la promoción, lucrativa o no, personal o no, de obras digitales. Obras como pueden ser las imágenes. Yo he conocido, sabido y leído de muchos artistas o profesionales de las artes gráficas que se niegan a incursionar en las tecnologías digitales porque temen que su obra «se demerite». Y no es que su obra cambie. No cambiará, sólo que dejará de ser difícil de conseguir y así, bajo el principio de la oferta y la demanda, bajará de valor. Punto.
También está el caso de muchos otros, artistas y profesionales (profesionales incluso del desarrollo de software) que ven en la Internet una magnífica forma de iniciar a dar a conocerse y promocionar su obra. Algunos después, ante un éxito inicial (y una posible fortuna que pudieron amasar), cambian de actitud y se retiran de ofrecer abiertamente su obra o adoptan alguna clase de licencia. Como sea, buscan poder comenzar a ganar dinero por lo que hacen.
Todo esto es entendible. Pero, el mundo se mueve por el dinero o el poder (y ambos van de la mano). No hay más. Eso de que «el amor» y «la maldad» sólo son etiquetas que ponemos cuando observamos una actividad desde una determinada perspectiva. Lo único que compite contra éstos son las fuerzas con las que el universo ha sido moldeado (y eso porque por el momento son más grandes que nosotros, aunque algunas ya las hemos dominado, en pequeña escala).
¿Y qué tiene que ver todo lo anterior con las imágenes que vemos en nuestros navegadores de Internet y el que deseemos conservarlas? Bueno, son dos cosas por las que este post surgió, pero deberán esperar la siguiente entrega.

