Hace un par de días escuchaba una noticia1 (mal anunciada por cierto; los bobos de Televisa dijeron que la OMS elevaba a los video juegos a enfermedad mental, aunque ya en los detalles de la nota se daba correctamente la idea), acerca del reconocimiento de la OMS a los trastornos que podían ser provocados por la adicción o exposición prolongada (y no es lo mismo, aunque una requiera a la otra) a los video juegos.
Yo mismo he experimentado esa adicción que impide que te despegues de un juego de video. Creo que todos la hemos experimentado, pero la gran mayoría sopesamos otras responsabilidades o necesidades y terminamos retirándonos o controlándolo). Hay otros que no.
Sin embargo, creo que la vida digital de nuestros tiempos y sus vicios está más allá de los video juegos. Todo lo que implique una desviación de la mente hacia una virtualización de las experiencias cotidianas debe estar catalogado en este rubro. Por «desviación» incluyo, por supuesto, a una adicción pero también hay que extenderlo a toda esa concentración desmedida que los medios digitales actuales llegan a demandar o que pueden llegar a provocar. En esto hay que incluir a las redes sociales, servicios de streaming, y uso de dispositivos digitales.
Yo mismo he experimentado este apego a ciertas tecnologías digitales, lo veo en mis hijos y en varios de sus amigos y compañeros de escuela (con algunos casos muy preocupantes). No hace mucho escribí del síndrome FOMO.
La industria de los video juegos es ya algo comparado a la industria del entretenimiento hollywoodense del cine y algo igual (o quizás más) complejo. Chequen los mini documentales abajo incrustados.
Por supuesto, el aspecto estético y las experiencias que recrean no pueden ser ignoradas.
Jugar siempre ha sido algo que se sabe necesario pero que no se ha sabido aprovechar. Hace unos cinco o seis años empecé a escuchar el término «gamification«, con motivo de un tema de tesis. Pocos años después volví a encontrármelo en una conferencia.
Curiosamente, en este mes apareció una nota en un diario egipcio2 señalando los resultados de otros estudios que revelan efectos benéficos por jugar video juegos. Claro, quizás no en el terreno de una adicción, pero seguramente esos efectos benéficos no se alcanzan con jugar una o dos partidas.
Referencias
- Javier Salas, «La OMS reconoce el trastorno por videojuegos como problema mental,» El País, web. Publicado: 2017.12.20; consultado: 2017.12.24. URL: https://elpais.com/elpais/2017/12/21/ciencia/1513852127_232573.html
- «Playing video games prevents Alzheimer’s, Canadian study reveals,» Daily News Egypt, web. Published: 2017.12.12; consulted: 2017.12.25. URL: https://dailynewsegypt.com/2017/12/12/playing-video-games-prevents-alzheimers-canadian-study-reveals/



