A mi me gusta el café. Por supuesto mi estomaguito puede resentir mi afición por la afición a esta bebida si está demasiado cargado.
Seguramente han sabido de las opiniones a favor y en contra de la bebida, de que hace daño o de que tiene ciertas propiedades benéficas. Estudios y opiniones siempre salen por ahí1. Aunque puede haber una cierta generalización de los efectos, al final cada caso debe considerarse individualmente. Me refiero a que no podemos decir inequívocamente que hace daño como tampoco que es bueno.
Yo desde pequeño tomaba café con leche. Para mí no resulta extraño que la bebida sea consumida por niños pero de manera diluida. Recientemente veía en una fiesta infantil que un papá compartía su café con su hijo de 6 ó 7 años y recordaba que alguien me decía que en los niños el café provoca un efecto contrario al de los adultos. No lo sé, de hecho a mi no me quita el sueño. Lo que me quita el sueño es el tomar la bebida, fría o caliente.
Referencias
- Fernando Franco, «Los pros y contras de consumir café«, Excelsior, sección Nacional, pág. 26, México, D.F., 2011.09.23. URL: http://www.excelsior.com.mx/periodico/flip-nacional/23-09-2011/portada.pdf.

