Yo digo que la pregunta ofende

No hace mucho escribía sobre una experiencia que tuve con un ciclista1. Experiencias con ellos2, o siendo parte de ellos, siempre se tendrán. Nada nuevo o extraordinario en el asunto. De quién tiene la culpa o la razón en estos eventos corresponde únicamente a los involucrados decirlo, de nadie más (salvo alguna autoridad en caso de que los involucrados no lleguen a ningún consenso). De esto no hay más que decir.

De lo que quiero escribir es algo que leí en un diario no hace mucho3 y que planteaba algo que, a mi juicio, ni debería preguntarse. La pregunta era si debía o no multarse a los ciclistas. Esta pregunta se hacía, sobre todo, por el (supuesto) efecto contrario que pudiera tener dado que se busca fomentar este medio de transporte.

La verdad me parece muy tonto plantear esta pregunta. A un ciclista, así como a un peatón se les debería multar si cometen una falta. Punto. Que no se haga es otra cosa («cosa» que podemos llamar flojera o desidia por parte de la SSP). Quizás, a diferencia de otros países donde si se aplican sanciones, no tengamos un reglamento muy explícito para el comportamiento y limitaciones para ciclistas y peatones (ni adecuadamente difundido) pero de que pueden identificarse sanciones,  puede hacerse (en especial para los ciclistas).

La mayoría de la gente ve a los reglamentos como algo restrictivo y limitativo pero no considera que ha sido elaborado para poner un orden que lleve a la sana convivencia y  la protección para quienes aplica. Difícilmente un reglamento contemplará toda las situaciones habidas y por haber (y de hacerlo sería tan grande que pocos lo leerían, por lo que daría lo mismo), por lo que es necesario que la gente aplique un sentido común de aquello que es propio y aquello que aumenta las posibilidades de un accidente.

Gregorio, Excelsior, sección Nacional, pág. 11, 2013.10.17,

Desafortunadamente, la gente no lo hace porque parece considerar que las calles son tierra de nadie. Gana el más abusado o el más osado. Los ciclistas y peatones abusan de la cortesía que la ley les concede y lo extienden a un privilegio en el que creen que hasta las leyes físicas estarán de su parte. Parece que consideran que la culpa siempre será de quien les pegue y que ellos no enfrentarán mayor problema que la molestia de haber sido violentados en este mal habido privilegio. No parecen darse cuenta de la responsabilidad que transmiten a los conductores por sus imprudencias y del riesgo que ellos toman (que es mayor). En complicidad con esto, podemos decir que la SSP comparte en igual o mayor medida la culpa de nuestra cultura vial. Aunque hay lineamentos que previenen muchos problemas, deben hacerse valer o simplemente no sirven.

Referencias

  1. Eduardo René Rodríguez Ávila, «Responsabilidad Compartida«, blog, 2013.09.20. URL: https://eravila.wordpress.com/2013/09/20/responsabilidad-compartida/.
  2. Eduardo René Rodríguez Ávila, «Justicia Callejera», blog, 2011.01.27. URL: https://eravila.wordpress.com/2011/01/27/justicia-callejera/.
  3. Josué Huerta, «Ciclistas Dan Alternativas Para Evitar Infracciones«, Más por Más, pág. 6, México, D.F., 2013.10.11. URL: http://www.maspormas.com/impreso/10/11/2013-1016.
  4. Cintya Contreras, «Accidentes en bicis, por pasarse los altos«, Excelsior, sección Comunidad, pág. 6, México, D.F., 2013.10.17. URL:  http://www.excelsior.com.mx/periodico/flip-comunidad/17-10-2013/portada.pdf.

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