Miércoles. El universo está en mi contra, definitivamente. Pareciera que por cada cosa que planeo, una contraria se aparece.
El martes corrió sangre. Salvo contadas emisoras (ocho de hecho; una en gris y el resto en verde), el color es rojo. Creo que por el momento he alcanzado la valoración más baja en lo que va del juego: $973,148.14. ¿Qué hacer en estos casos? De haber más efectivo la respuesta es obvia: comprar. Al no haberlo, me parece, no hay más que esperar. Podría vender pero eso me representaría pérdidas.
Revisando las noticias del día, leo sobre los problemas de EE.UU. y su presupuesto. He aquí un punto que he estado ignorando. Aunque las noticias lo pintan como si se tratara de algo apocalíptico (desde un punto de vista financiero) parece ser que se llegue o no se llegue a un acuerdo en el senado estadounidense, los USA no se van a quedar sin dinero, simplemente que tendrán que ser mucho más selectivos en ver que pagan o no (y cuándo lo hacen, negociando prórrogas quizás). Lo cierto es que esto no ha ocurrido antes. Nadie sabe el efecto que tendrá en los mercados.

