El sentido común y las leyes no compaginan.
De daños y reclamaciones
El sentido común y las leyes no compaginan.
El sentido común y las leyes no compaginan.
Mejor indicador de una descomposición social y perdida de confianza en los medios y sistemas de procuración de justicia no hay.
Las oficinas son las principales fábricas de cerdos.
Verdaderamente el "somos lo que comemos", "somos los que compramos", "somos lo que nos ponemos" y "somos lo que usamos" dejamos que rijan nuestras vidas, que es a lo que se traduce el "somos lo que pensamos". Demasiadas banalidades y distracciones en nuestra vida diaria.
Nuestra manera de hablar nos delata. Nuestra forma de comportarnos también.