No hace mucho leía por ahí sobre la idea, ocurrencia o iniciativa de hacer obligatorio el contar con un seguro al circular por vías federales. Ya sabemos que en el D.F. hace mucho también hubo un intento para obligar a que todos los automovilistas contaran con un seguro. Este último a la larga no prosperó y quedó en el olvido el asunto. Seguramente el primero irá por el mismo rumbo. Uno se pregunta, ¿por qué estás tonterías? Y no me refiero a que la idea de hacer obligatorio el contar con un seguro sea una tontería. Me refiero a la forma en la que estas leyes e iniciativas salen, sin considerar la logística de implementación o el que existan ciertos precedentes (como el que los estados vayan haciendo obligatorio el contar con un seguro antes, por ejemplo). Esa es la tontería a la que me refiero, gastar tiempo en formular leyes que por dificultad en su implementación, ejercicio o poca practicidad terminan meramente quemando una buena idea, generando un gasto para los legislado y una ganancia efímera (o inclusive gastos) para los proveedores. A veces contraponiéndose a algunas cosas. ¿No se supone que el pago de cuota incluye uno? Si se hará obligatorio el contar con seguro, ¿bajará el peaje al ya no tener la necesidad de que se incluya un seguro? Y seguramente la respuesta es: no.
Adicionalmente, creo yo, los esfuerzos legislativos deberían enfocarse pensando en usar la tecnología en hacer el proceder jurídico más fácil, no en complicarlo con más requisitos y sus implicaciones en la dificultad de su ejercicio. Por ejemplo, todos recordamos el caso del meteorito que cayó en Rusia y del que supimos y vimos como se percibió el evento dado que muchos vehículos por allá cuentan con cámara para evitar los abusos policiales.
Bueno, además de lo mismo (evitar los abusos policiales), contar con una cámara en el vehículo serviría mucho de una «caja negra». No sólo permitiría saber cómo ocurrió, sino que permitiría aprender y evitar futuras repeticiones de algo que pudo ser evitado. Ahorraría mucho tiempo en litigios y facilitaría el actuar de las autoridades. Nuestros legisladores deberían mejor enfocar sus esfuerzos en ver que esta tecnología fuera adoptada así como que sus grabaciones sean admitidas y tengan cierta prioridad en procesos legales.
