The knowledge that we consider knowledge proves itself in action. What we now mean by knowledge is information in action, information focused on results.
—Peter F. Drucker.
«Getting Things Done : The Art of Stress-Free Productivity» es el título del primer libro de David Allen con el que dio a conocer su método de administracón de pendientes y que es identificado simplemente como GTD, por sus siglas en inglés. Este libro le leí ya hace algunos años y recurro a él de cuando en cuando al tratar de corregir el rumbos de mis desórdenes.
Creo que tarde o temprano terminaría llegando a leer este libro. Lo veo como una consecuencia lógica de la búsqueda que inicié tratando de encontrar alguna respuesta a como poder ser más productivo cuando me encontraba laborando para Banamex.
El autor identifica que lo que la mayoría de nuestras culturas han asimilado o lo que nosotros aprendemos en nuestra formación son insuficientes para poder dar seguimiento a lo que nuestras vidas profesionales así como las personales demandan para poder seguir siendo productivos. Las herramientas y dispositivos que las organizaciones y nuestra tecnología pone en nuestras manos nos ayudan a alcanzar un determinado nivel de eficiencia hasta que un nuevo nivel de compromisos o responsabilidades nos llevan a buscar como complementarlas o substituirlas con otras más complejas para poder alcanzar nuevos niveles de atención y procesamiento. Así, propone que un nuevo enfoque de trabajo y pensamiento debe ser considerado para satisfacer las demandas de nuestros acelerados y turbulentos tiempos.
And after twenty-plus years of developing and applying new methods for personal and organizational productivity, alongside years of rigorous exploration in the self-development arena, I can attest that there is no single, once-and-for-all solution. No software, seminar, cool personal planner, or personal mission statement will simplify your workday or make your choices for you as you move through your day, week, and life. What’s more, just when you learn how to enhance your productivity and decision making at one level, you’ll graduate to the next accepted batch of responsibilities and creative goals, whose new challenges will defy the ability of any simple formula or buzzword-du-jour to get you what you want, the way you want to get it.
But if there’s no single means of perfecting personal organization and productivity, there are things we can do to facilitate them.
And though the method and the techniques I describe in this book are immensely practical and based on common sense, most people will have some major work habits that must be modified before they can implement this system.
Dentro de la crítica y análisis a los métodos de administración de tiempo que tradicionalmente se enseñan o que adoptamos en nuestra preparación, así como la forma en la que naturalmente aprendemos para atender nuestros deberes (mucho de lo que está plasmado en las técnicas y herramientas que usamos para ello) resalta la identificación de tres razones por las cuales fallan o no funciona como solían serlo:
- Demasiadas distracciones para poder concentrarse apropiadamente.
- Sistemas organizacionales ineficientes que crean una resistencia subconsciente para sobre llevar metas y proyectos mayores adecuadamente y que generarán mayores distracciones y estrés.
- Cuando niveles y valores son aclarados y nos damos cuenta de todo lo que debemos cambiar o hacer tenemos reacciones negativas.
Lo anterior habla mucho de la disciplina que como profesionistas y personas debemos tener para poder manejar los compromisos que hacemos cuando aceptamos, asumimos o adquirimos tanto de nuestras obligaciones y responsabilidades como de nuestro derechos y prerrogativas. Con el fin de mantenernos claros y enfocados en nuestros compromisos, el autor señala que debemos sacar todos nuestros pendientes de la mente y así evitar la primer fuente de distracción. Si está en nuestros pensamientos, nuestra mente no está clara ni enfocada, por lo que debe ser puesto fuera de ella, bajo resguardo en algún lugar confiable que sepamos estará segura y al que regresemos regularmente.
Un siguiente paso es dejar claro cuál es el compromiso y como hacer progresos para cumplirlo. Esto se logra identificando nuestra metas y los pasos o etapas que debemos alcanzar progresivamente hasta cumplir con nuestro objetivo. Una vez establecidas las acciones deben ser organizadas y haber recordatorios sobre éstas de manera regular.


