Como resultado de la respuesta a mi tweet diario de pronóstico del clima, no pude evitar entrar en esos pensamientos reflexivos en los que uno considera la existencia de las cosas como resultado de sus pensamientos y no los pensamientos como resultados de la existencia de las cosas. ¿Llueve porque lo pronostico o porque lloverá es que mi pronóstico surge? Algunas cosas en qué pensar.

