Interfaces, ergonomía y la Navaja de Ockham

Creo que un indicativo de lo que puede ser el éxito de una nueva forma de interactuar con el computador es lo rápido que ésta nos puede hacer olvidar a sus predecesoras. Sí la nueva forma es mucho más natural (más libertades para efectuar movimientos propios del cuerpo humano) y requiere menos hardware para ello, ya se tiene la mitad de la batalla ganada. Para la otra mitad, la resistencia al cambio será el enemigo a vencer.