Mientras escribo este post estoy viendo XY, una serie de televisión que se transmite por Canal 11 desde el mes pasado todos los miércoles a las 22:30. Llevo viéndola tres episodios. Creo que sólo me perdí dos desde su inicio. Ya había visto los espectaculares sobre algunas avenidas promocionando esta nueva serie. No les presté mucha atención entonces. Creo que inicialmente pensé que se trataba de una revista (creo que los publicistas de ésta serie estarán felices de este comentario), luego de una nueva serie que sería transmitida por TV de paga (mismo comentario). Hace tres semanas casualmente la sintonicé, mientras se desarrollaba la trama escuché el nombre de la revista sobre la que trata ésta, «XY». Recordé entonces los espectaculares y decidí seguir un poco más la trama. Después de algunos minutos más estaba completamente inmerso en la serie.
Yo soy de la costumbre de ver los créditos al final de todo programa o película. Siempre he dicho que algo se aprende de ellos. Así fiel a mi costumbre, esperé los créditos (y afortunadamente Canal 11, respeta a sus televidentes). Me sorprendió mucho saber que se trata de una serie desarrollada para el Canal 11 (aún no lo asimilo de hecho). Creo que esto es lo más importante: una serie de TV producida para y transmitida por un canal estatal.
En los últimos años, ha venido floreciendo el desarrollo de series de TV nacionales (El Pantera, Los Simuladores, S.O.S: Sexo y Otros Secretos) que están bien desarrolladas, son dignas de comentarse y son, finalmente, algo fresco y diferente a las estupideces de las telenovelas que transmite el dichoso «Canal de las Estrellas». Alguna vez llegué a trabajar con gente de sudamérica por cuestiones de trabajo. En la región conocen muy bien a Televisa y el tipo de programas que produce. No me extraña que estas personas, profesionistas todos ellos, nos consideren unos babosos. Costó trabajo quitarnos el estereotipo del personaje televiso.
Creo que estas series, aún las de Televisa, ayudarán a quitar la imagen chespiresca-telenovesca-idiota que Televisa se he encargado de difundirnos en todo el mundo (y que desafortunadamente otras empresas del medio, como TV Azteca, han continuado). Es grato también ver una serie de televisión que se desarrolla con una trama más apegada a nuestro entorno y ver la locaciones por las que muchos de nosotros transitamos día con día.
Llama la atención la calidad de la serie (musicalización, actuaciones, locaciones, mobiliario- por cierto, pura Mac y iPhones) y la trama es, por lo menos, innovadora. No podría jurar que es inédita pero por lo menos no es algo diferente a lo ya trillado en la TV, nacional o extranjera. Pienso ahora que le falta difusión, más publicidad.
Casualmente ayer y el día previo leía en el Excelsior sobre las nominaciones de Capadocia para los premios Emmy, para la serie y algunos actores. Ojalá todo esto sea una tendencia y no una moda, así como también que esto promueva la creación de más material de calidad como XY.
